Aunque el frío, en sí mismo, no es causante de enfermedad, existen hábitos y conductas asociadas a las bajas temperaturas que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias.

«¡No salgas con el pelo mojado!», «¡si te quedas con la ropa mojada te resfriarás!», «¡mantén los pies calientes para no resfriarte!», ¡Abrígate, usa gorro y bufanda!» son consejos permanentes de las abuelas, mamás y tías. El frío debilita las defensas del sistema inmunológico, con lo que las posibilidades de que un virus nos afecte aumentan de manera considerable.

A pesar de haber debates respecto a este tema, se sabe que el mecanismo de acción consiste en que los cilios (vellosidades que recubren la vía aérea nasal y que actúan como barrera ante los agentes dañinos) pierden movilidad con el frío, lo que impide que controlen el paso de contaminantes, gérmenes y virus. Además, disminuyen su capacidad de calentar el aire para que llegue a los pulmones de manera adecuada, con lo cual quedaríamos más propensos a resfriarnos.

También la búsqueda de calor y la reticencia a exponerse al frío exterior, provoca la permanencia en ambientes cerrados, facilitando el contacto con personas enfermas o infectadas asintomáticos.

Los cuadros respiratorios se agravan, principalmente en niños y personas mayores de edad, por la contaminación al interior del hogar producida por los diferentes tipos de calefacción (parafina, leña o carbón). Esta situación se complica por la falta de ventilación de las habitaciones.

En este blog, te entregamos sugerencias sobre cómo utilizar la vestimenta para mantener abrigado nuestro cuerpo y así cuidarnos de las enfermedades de invierno.

Actualmente, los expertos hablan de vestirse por capas, con el objetivo de mantener el calor corporal, adaptarnos a diferentes temperaturas y a mantenernos secos. En general se recomiendan tres capas, aunque esto dependerá de las actividades planificadas y el clima:

La primera capa deben ser prendas que se ajusten perfectamente al cuerpo; de preferencia se recomiendan las camisetas, ballerinas o calzas y calzoncillos largos, de materiales naturales, que permitan la salida de la transpiración y un secado rápido; también hay materiales modernos, los cuales son usados por altos deportistas.

Para la segunda capa debemos elegir ropa que también abrigue: ya no es necesario que sea tan ajustada como en el caso de la primera; su función también es aislar el cuerpo del frío y de la humedad, conviene también que tenga bolsillos, pues puede utilizarse para media temporada.

Por último, la tercera capa es la que está en contacto directo con el exterior y su función es protegernos del frío, la lluvia o la nieve; es importante elegir un abrigo que esté fabricado con un material que abrigue y al mismo tiempo aísle, sin que pese demasiado para no molestarnos.

Para proteger la cabeza no hay que olvidar el uso de gorros que protejan esta parte del cuerpo del viento y la humedad. Si el abrigo cuenta con gorro, es una buena idea utilizarla y no tenerla simplemente como complemento. Los oídos son una de las partes que más se resiente cuando llega el frío, por lo que si descartas la opción de utilizar gorros, es importante que los protejas con unas orejeras o con una bufanda que llegue a cubrirlos.

Si la temperatura es muy baja, las manos pueden llegar a entumecerse; para evitarlo, podemos colocarnos dos capas de guantes: la primera con unos que sean más finos y encima otros de un tejido más consistente. En el caso de los pies se puede aplicar también la regla anterior. Para poder caminar sin tener la sensación de que los pies se han congelado, es recomendable colocar primero unos calcetines que se ajusten al pie y otros de un material que permita aislar el frío. Elegir un buen calzado para el invierno es uno de los puntos básicos sobre cómo hay que abrigarse contra el frío de forma correcta. Durante los días más gélidos conviene, ponerse unos zapatos cómodos que protejan de las bajas temperaturas y que sean antideslizantes e impermeables.

 

REFERENCIAS

  1. https://www.serviciodesaludnuble.cl/sitio/como-el-frio-influye-en-las-enfermedades-respiratorias/
  2. http://dise.udec.cl/node/49

 

Artículos Relacionados