El primer martes de mayo se celebra el Día Mundial del Asma, este se creó con el objetivo de involucrar a los pacientes con la atención y control del asma, reducir los posibles factores de riesgo y enseñar a las personas qué se debe hacer ante un posible ataque o crisis de esta enfermedad.

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías aéreas que dificulta el paso del aire a través de los bronquios. Se caracteriza por episodios repetidos de tos y/o silbidos, y es reversible ya sea espontáneamente o mediante la administración de broncodilatadores. (Asma bronquial)

El ejercicio puede provocar una crisis asmática, pero eso se puede evitar. Los asmáticos no tienen el ejercicio prohibido. Al contrario, hacer ejercicio es aconsejable. El deporte te ayuda a estar en forma, a mantener un peso saludable. El ejercicio físico también fortalece los músculos pectorales que se utilizan para respirar. Si tienes asma, esto es muy importante porque te puede ayudar a que los pulmones funcionen mejor.

¿Por qué el ejercicio puede empeorar el asma?

La causa desencadenante de la crisis es el enfriamiento rápido e intenso de los conductos que llevan el aire a los pulmones. Para evitarlo es muy importante hacer un buen calentamiento y realizar la actividad en ambientes cálidos y húmedos.

Un tratamiento correcto mejora el asma y la tolerancia al ejercicio - Kineplanet

¿Algunos tipos de ejercicio son mejores que otros?

Hay diferentes tipos de ejercicio, y cada uno de ellos exige una cantidad diferente de oxígeno. Alguno provoca más silbidos o presión en el pecho que otros.

El deporte más recomendado es la natación, porque no provoca excesiva presión pectoral y se practica en ambiente húmedo.  El golf, yoga, la bicicleta suave también tienen menos probabilidades de desencadenar crisis asmáticas, por lo que son las mejores opciones para la gente que la padece.

 Deportes como el béisbol, el fútbol americano, la gimnasia, el atletismo y pista de corta duración pueden ser buenas opciones si son en un ambiente controlado.

Hay algunos deportes que plantean más retos a la gente con asma. Aquí se incluyen los deportes de resistencia fútbol, basquetbol, las carreras y el ciclismo de largo recorrido, que exigen gastar mucha energía sin disponer de largos períodos de tiempo para descansar. Los deportes de invierno, como el esquí y hockey sobre hielo, también pueden ser más dificultosos.

Pero esto no significa que no puedas practicar estos deportes si disfrutas mucho con ellos. Muchos atletas con asma han comprobado que, con un buen entrenamiento y el uso de medicamentos para el asma a dosis adecuadas, pueden practicar cualquier deporte.

Un tratamiento correcto mejora el asma y la tolerancia al ejercicio.

Normas generales para hacer ejercicio

  • Tomar los medicamentos indicados por el médico antes de la actividad física.
  • Realizar un calentamiento prolongado y progresivo.
  • Tratar de que el ejercicio se haga a intervalos.
  • No realizar ejercicios de máxima intensidad.
  • Si es posible, son más beneficiosos los deportes en ambientes cálidos y húmedos.
  • Respira por la nariz en vez de hacerlo por la boca mientras haces ejercicio.
  • Llevar siempre la medicación broncodilatadora de acción rápida en la bolsa de deporte.
  • La gente con asma inducido por el ejercicio solo tiene crisis asmáticas cuando está activa. Por eso, se tiene que medicar justo antes de iniciar cualquier actividad física intensa.

¿Qué se debe evitar y qué no se debe hacer?

  • Evitar realizar una actividad física intensa cuando el asma del día a día no está controlada.
  • Evitar hacer ejercicio intenso si se tiene una infección respiratoria (resfrió, bronquitis).
  • No hacer nunca un ejercicio fuerte si se notan silbidos o se tiene mucha tos.
  • Evitar siempre que sea posible los ambientes fríos y secos. Si se tuviera que hacer ejercicio en esas condiciones, usar una mascarilla.
  • Evitar hacer ejercicios muy intensos o de mucha duración, especialmente mientras no se haya alcanzado una buena condición física y no se conozcan los límites personales del ejercicio.
  • Evitar el ejercicio en ambientes contaminados o con humo.
  • Evitar el ejercicio en el exterior en época de polinización intensa.

¿Qué pasa si se inicia una crisis durante el ejercicio?

  • Procurar tener calma. Si se han realizado las normas básicas, la crisis no debe ser muy fuerte.
  • Dejar de hacer ejercicio.
  • Tomar las medicinas broncodilatadoras lo antes posible.
  • Iniciar la respiración silbante. Fruncir los labios como si se fuera a silbar. Este tipo de respiración permite que el aire pueda salir de los pulmones y evita que se respire de manera rápida y superficial.
  • Cuando se solucione la crisis, tratar de volver de nuevo a la clase para acabarla si no se está demasiado cansado, pero hacer el ejercicio de manera más suave.
  • Si el paciente no se recupera como en otras ocasiones se debe tomar otra dosis de broncodilatador y consultar a un médico o acudir a urgencias.

 

BIBLIOGRAFÍA

https://kidshealth.org/es/teens/asthma-sports.html

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/exercise-induced-asthma/symptoms-causes/syc-20372300

https://www.farmaceuticonline.com/es/asma-ejercicio-fisico/

 

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